Rosquillos de anís… rosquillos de la abuela de Noviercas

¡Se nos acaban las vacaciones! Qué le vamos a hacer, así son las cosas… Habrá que volver a la rutina, al trabajo, a la capital del Reino,… porque, si no fuera así, ¿acaso tendríamos vacaciones? Sería otra cosa, quizá mejor, quizá peor, pero seguro que no serían vacaciones.

Hemos comido muy bien estos días pero hemos cocinado poco. Comida y escabeches de pueblo, excelente pescados almerienses y alicantinos, y por supuesto hemos estado bien cuidados y cebados por la srañora. De lo poco que hemos cocinado han sido estos roquillos de anís, aunque la verdad es que yo sólo me he limitado a documentarlo y dejarlo aquí reflejado (eché una mano en la fritura).

Estos rosquillos son los que prepara la abuela de mi mujer en Noviercas (pueblo de Soria) desde tiempos inmemoriales en familia o con las vecinas. Costumbres que se están perdiendo… si cada vez cuesta más quedar con los amigos para verse, con la pandilla del colegio,… lo de quedar una tarde con los vecinos para hacer rosquillos a mi me suena, ya, a otro tiempo… Este verano, durante los días que hemos pasado allí, hemos recuperado la receta y preparado unos rosquillos estupendos.

Ingredientes

Como podéis ver en los ingredientes falta algo: la harina. Cuando pregunté por ella la respuesta fue “¡hasta que la masa esté!”… Tras indagar un poco más y terminar de prepararlos, para esa cantidad de ingredientes, hará falta aproximadamente 1,5 kg de harina de repostería. Además necesitaremos aceite de oliva para freír los rosquillos y  azúcar para envolverlos una vez fritos.

Nota: hemos querido reflejar la receta original en sus cantidades, pero con éstas medidas salen rosquillos para convidar a la escalera… podéis optar por reducir las cantidades a la mitad sin ningún problema.

Proceso

Elegiremos un recipiente grande donde amasar los ingredientes. En nuestro caso todo el proceso se realizó a mano, incorporando la harina poco a poco.

En primer lugar batir los huevos con el azúcar. Incorporar los vasos de moscatel y de anís y los de aceite. Batir e incorporar las gaseosas (de las de 2 sobrecitos, teniendo en cuenta que 2 sobres son 1 gaseosa).

Ir añadiendo harina hasta obtener una masa no muy pesada, con la consistencia justa para que se puedan formar bolas. Es importante batir bien la masa, como si estuviéramos levantando unas claras para que la masa quede aireada. Si queremos que queden jugosos y esponjosos es fundamental que la masa no quede muy espesa; serán más difíciles de manejar pero el resultado merecerá la pena. Dejar reposar una hora la masa antes de seguir o hacer todas las bolas y freírlas en orden.

Una vez tengamos la masa tendremos que formar y freír los rosquillos. Para formar los rosquillos partiremos de de dos bolitas de masa del tamaño de una aceituna gordal, como de 2,5 a 3 cm de diámetro. Es importante enharinarse bien las manos para poder manejar la masa.

Formamos los rosquillos juntando dos bolas de masa con las manos y usando el pulgar para hacer el agujero central. Podemos retorcerlos ligeramente para asegurar la unión pero, si la masa está en su punto, no será necesario ya que pegarán sin problemas; además quedarán más estéticos.

Como la masa es algo ligera según vamos haciendo los rosquillos tenemos que freírlos: de las manos a la sartén.

Para freír los rosquillos necesitaremos una sartén con buen fondo para poder freírlos en abundante aceite de oliva. Con el aceite bien caliente iremos echando los rosquillos, evitando que se amontonen en la sartén, les daremos la vuelta y sacaremos a papel absorbente cuando tomen un color dorado. Lo mejor para manejarlos, darles la vuelta y sacarlos del aceite es una aguja de tejer o una brocheta de pincho moruno. Es importante que se frían bien para que el interior no quede crudo.

Una vez enfríen ligeramente los envolvemos en azúcar y reservamos para consumir una vez fríos.

Nota para ansiosos: calientes sientan tirando a regular.

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5 comentarios

Archivado bajo Postres, Recetas

5 Respuestas a “Rosquillos de anís… rosquillos de la abuela de Noviercas

  1. Marián

    ¿Sabes cuál es la costumbre en mi pueblo con estas rosquillas caseras? Llevarle un cestillo a las “recién paridas” para que “hagan buena leche”…
    Ahí lo dejo.

  2. Mónica

    Madre mia que ricos!!!como me recuerdan a los de mi pueblo, me viene genial la receta, porque en mi pueblo te dicen la receta “a ojo” y nunca me salen igual que los que hacen allí……Te habrás traido una muestra para Madrid, no????…. que el cafe del trabajo con estas delicias sabe mucho mejor!

  3. Isa

    Mmmm…qué nostalgia! estas rosquillas siempre las hacía mi tía abuela cuando yo era pequeña. Es un postre “retro”

  4. La verdad es que están bastante ricos… y en el pueblo saben aún mejor. Marián, ¿quieres hacer que me sienta responsable de la lactancia de Carmen?… Si veo la lasaña de calabacín antes me planto con el cestillo!

  5. hornodeluna

    Como me ha recordado algunas fotos a los rosquillos que hacía mi abuela, con esas ollas y esas fuentes…
    Te dejo mi receta:
    http://www.hornodeluna.es/2012/03/76-rosquillas-rosquillos-o-roscos-para.html
    un saludo

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